Regar plantas de interior: ¿Cada cuánto tiempo se hace?

Regar las plantas de interior puede parecer un reto cuando se trata de mantenerlas sanas y felices por mucho tiempo. A veces, no entender cuándo una planta nos pide agua hace que no reguemos lo suficiente o que reguemos demasiado y corramos el riesgo de encharcar la tierra. Entonces, ¿cuándo regar las plantas de interior?

regar plantas de interior

¿Cada cuánto regar las plantas de interior?

Al igual que no hay dos personas iguales en el mundo, cada planta tiene unas necesidades diferentes que debemos aprender a reconocer. Por eso, el mejor consejo es revisar las plantas al menos una vez a la semana para saber si siguen hidratadas. Seguiremos este consejo para averiguar cada cuánto regar las plantas de interior:

  • Introducimos un dedo en la superficie de la tierra hasta alcanzar los 7 centímetros de profundidad.
  • Una vez dentro, notaremos si la tierra está seca o húmeda inmediatamente.
  • Si la tierra está húmeda, la planta no necesita regarse. Esperaremos uno o dos días más.
  • Si la tierra está seca, es el momento de regar la planta con agua a temperatura ambiente.

Para asegurarnos de que las plantas de interior están sanas, lo más importante es que la tierra de las macetas esté siempre húmeda, pero nunca encharcada. Los encharcamientos ponen en riesgo el bienestar de las raíces y podrían acabar con la vida de las plantas. Aquí te enseñamos cómo quitar el exceso de agua en macetas.

¿Qué cantidad de agua se le echa a las plantas?

Ahora que ya sabemos cada cuánto regar las plantas de interior, es igual de importante averiguar qué cantidad de agua se le echa a las plantas. La norma general es usar siempre una cantidad de agua equiparable a un cuarto del volumen de la maceta. Regaremos a las plantas con esta cantidad de agua cuando la tierra esté seca.

El mejor tipo de agua para las plantas de interior

A la hora de mantener nuestras plantas de interior hidratadas y con buena salud, lo más aconsejable es que los riegos sean con agua de lluvia. Si esto no es posible, la mayoría de las plantas en casa toleran bien el agua del grifo siempre que esta no sea blanda. El agua blanda contiene sales que se van acumulando y enferman a las plantas.

cada cuánto regar plantas de interior

También podemos regar las plantas de interior con agua clorada, aunque esta debería filtrarse para eliminar el exceso de cloro, las bacterias y los microbios. El grado de dureza del agua es tan importante como lo es que la temperatura de los riegos sea templada. El agua fría o caliente daña el follaje y estresa a las plantas.

¿Cómo saber si una planta necesita más agua?

Normalmente, las plantas en casa necesitan regarse una vez a la semana en verano y una vez cada dos semanas cuando llega el invierno. Sin embargo, esta regla no funciona siempre con todas las variedades. Por suerte, las plantas de interior nos dan señales tanto si están deshidratadas como si las hemos regado demasiado:

Muchas veces es difícil una planta que está excesivamente hidratada de otra a la que le falta agua. La razón de esto es que las dos plantas muestran las hojas marrones. Entonces, ¿qué marca la diferencia? La gran diferencia es que una planta que necesita agua tiene las hojas secas y una planta con demasiada agua tiene las hojas blandas.

Si vamos a ausentarnos durante algún tiempo, estos trucos para regar las plantas en vacaciones nos ayudan a mantener la salud y el bienestar de nuestras amigas verdes hasta un periodo de 6 meses.

¿Cómo saber si una planta tiene exceso de agua?

Hay cuatro síntomas a los que podemos prestar atención para saber si una planta tiene exceso de agua:

1. Las hojas están marrones y blandas

Como hemos comentado, una planta tiene exceso de agua si las hojas están marrones y flácidas. Es aconsejable tocar el follaje para notar que la textura es blanda y no seca, en cuyo caso estaríamos ante un problema de deshidratación. El exceso de agua en una planta hace que las raíces no puedan absorber oxígeno y se asfixien.

Aquí te enseñamos qué hacer para sanar las hojas amarillas de las plantas con un exceso de riego.

2. La planta de interior ha dejado de crecer

Otro síntoma de exceso de riego es la falta de crecimiento de una planta y la caída de hojas amarillas. Cuando esto pasa, lo mejor que podemos hacer es tocar la tierra inmediatamente. Si notamos que la tierra está mojada, debemos dejar descansar a la planta en cuestión y no regarla hasta que se haya evaporado todo el agua.

3. Huele mucho a humedad

Podemos utilizar nuestro olfato para saber si una planta tiene exceso de agua. Basta con acercarnos a las hojas para notar un olor desagradable, que será especialmente fuerte si las raíces ya se están pudriendo. Si vemos mosquitos revoloteando alrededor de la planta cuando la regamos, este es un síntoma claro de humedad excesiva.

agua para regar las plantas

En estos casos tan graves, lo mejor que podemos hacer es cortar las raíces muertas o blandas con unas tijeras de podar efectivas e intentar trasplantar la planta con exceso de riego en una maceta con tierra fresca.

4. La maceta no tiene agujeros de drenaje

Además de saber cada cuánto regar las plantas de interior, es importante saber si la maceta tiene agujeros de drenaje. Estos agujeros están en la parte inferior de la maceta y sirven para eliminar el exceso de riego al momento, evitando los encharcamientos a tiempo. Las plantas en maceta necesitan un sistema de drenaje.

¿Cuándo es mejor regar las plantas de interior?

El mejor momento para regar las plantas de interior es a primera hora de la mañana, ya que así conseguimos que el exceso de humedad se evapore a lo largo del día, cuando suben las temperaturas. Si regamos las plantas de interior por la noche, corremos el riesgo de que haya un exceso de humedad y proliferen las enfermedades.

Regar a primera hora de la mañana ayuda a que las plantas de interior acumulen agua antes de que el sol brille con fuerza. Por la noche podemos pulverizar las hojas con agua a temperatura ambiente, si fuera necesario aportar un poco más de humedad. Aquí te dejamos algunos consejos útiles para regar las plantas de interior.