Tubérculos: ¿Qué tipos existen y cómo se cultivan?

¿Sabías que los tubérculos son idóneos para cultivar en huertas de casa? Entre que son fáciles de mantener y que crean platos de comida deliciosos y muy nutritivos, no cabe duda de que se han convertido en una opción popular para jardineros que quieren tener alimentos frescos en su frigorífico todos los días. ¡Sigue esta guía actualizada y aprende cuáles son los tubérculos y cómo cultivarlos!

Cómo cultivar tubérculos en tu huerta de casa

¿Tienes pensado cultivar tubérculos? ¡Buena idea! Tienes un montón de simpáticos órganos vegetales entre los que elegir para alimentarte y aprovechar todos los nutrientes que te aportan en un solo plato de comida. Sigue estos pasos para cultivarlos con éxito:

Paso 1: Elige el mejor suelo y prepáralo

Antes de plantar cualquier tipo de tubérculo, debes prestar atención al suelo de la huerta. ¿En qué sentido? Principalmente, tienes que asegurarte de que la tierra está bien drenada y que tiene un montón de nutrientes para que los tubérculos puedan desarrollarse con rapidez. Piensa que estos órganos vegetales necesitan muchos nutrientes para almacenarlos en su interior y crecer con normalidad.

cultivo de tubérculos

Usa cualquier tipo de abono que sea orgánico y sigue las recomendaciones de los jardineros expertos.

Paso 2: Planta los tubérculos como te decimos

Una vez tienes el suelo preparado con nutrientes y drenaje, llega la hora de plantar tus tubérculos a una buena profundidad (que dependerá de los tipos de tubérculos que vayamos a plantar). Para ello, sigue las siguientes instrucciones sencillas:

  1. Deja espacio entre cada planta para que puedan crecer sin robarse nutrientes
  2. Elige tubérculos de buena calidad y sin signos de enfermedades
  3. Planta los tubérculos a 10-15 cm de profundidad (para la mayoría de los tipos)
  4. Recuerda dejar una separación entre sí de al menos unos 30 cm

Con estos 4 pequeños consejos, tendrás los tubérculos bien plantados y podrán crecer con normalidad. Pasemos al mantenimiento.

Paso 3: Mantén el suelo húmedo y quita las malas hierbas

Te toca esperar a que tus tubérculos vayan creciendo, pero eso no significa que no tengas cosas por hacer: por ejemplo, vigila que no aparecen malas hierbas y que, cuando pase, las quitas a tiempo para que les roben nutrientes y espacio. Tampoco debes olvidarte de mantener el suelo húmedo (nunca empapado o encharcado, ya que conseguirás básicamente que el tubérculo se pudra y no te sirva de nada).

No olvides seguir de cerca este paso en tu jardín. Quitar las malas hierbas es igual de importante en cualquier otro cultivo.

Paso 4: Prepárate para la cosecha

Entre los 2 y 6 meses (dependiendo del tipo de tubérculo) ya podrás cosechar los alimentos de la huerta. Lo sabrás porque las hojas se vuelven amarillentas y se secan. Este proceso tienes que hacerlo con cuidado para no dañar las plantas y, cuando tengas los productos en la mano, lo primero que vas a hacer es lavarlos y luego guardarlos en un lugar que esté fresco y donde no haya luz. ¡Ya los tienes listos!

Tipos de tubérculos más comunes para tu cultivo

Aquí te dejamos algunos ejemplos de tubérculos que se adaptan bien al cultivo casero. Cada uno de ellos tiene sus propias características de crecimiento y requerimientos de cultivo, así que investiga y familiarízate con las necesidades específicas de cada variedad:

Patatas

Las patatas son quizás los tubérculos más conocidos y populares que puedes plantar a día de hoy, entre otras cosas porque son fáciles de mantener y de cosechar. ¿Qué es lo que necesitan? Nada más que un suelo bien drenado y mucha luz solar para que la tierra permanezca a una temperatura alta. Las patatas se siembran en primavera y se cosechan en otoño. Colócalas en macetas o directamente en el suelo.

Zanahorias

No solo son tubérculos deliciosos, también son muy comunes en todo el mundo. Al igual que las patatas, las zanahorias se pueden sembrar en primavera para luego cosecharlas en verano o en otoño. Simplemente usa un suelo que esté suelto y que sea profundo para que crezcan de forma sana y fuerte. No importa si las plantas en macetas o en el suelo, ¡pero es importante que tengan espacio para desarrollarse!

tipos de tubérculos

La clave del cultivo de tubérculos como las zanahorias es mantener la tierra húmeda, pero nunca encharcada. ¡Eso marcará la diferencia!

Batatas

Es posible que las conozcas como boniatos, pero una cosa está clara: las batatas son unos tubérculos que destacan tanto por su dulzura como por su capacidad nutritiva. Lo mejor es que las puedes plantar junto a las zanahorias y las patatas en primavera, hasta que llegue la hora de cosecharlas en otoño. Las batatas necesitan un suelo suelto y bien drenado, ya sea en el mismo suelo o en unas macetas grandes.

Entonces, ¿qué son los tubérculos?

Los tubérculos son unos órganos de reserva vegetales que crecen debajo del suelo y que se dedican a almacenar nutrientes para sobrevivir cuando las condiciones no son buenas. Una de las características de los tubérculos más curiosas es que almacenan nutrientes y agua mientras están creciendo, con protuberancias y nudos que se pueden identificar de forma fácil. Estos son algunos ejemplos de tubérculos:

  • Patatas
  • Zanahorias
  • Yuca
  • Batatas
  • Chayotes
  • Nabos
  • Rábanos

A los agricultores les importan muchos los tipos de tubérculos porque son muy resistentes, hay una gran variedad entre la que elegir y nos alimentan mucho para tener energía a lo largo del día. Por eso es que en Plantas con Flores te animamos a que empieces a cultivar los tubérculos (siguiendo la guía de este post) y descubras todo lo que este pequeño gran órgano vegetal tiene por ofrecerte en las huertas de casa.

Características de los tubérculos: ¿Cómo reconocerlos?

Como te decíamos arriba, las características de los tubérculos suelen ser siempre las mismas y pronto aprenderás a distinguirlas. Mira:

  • La apariencia física: los tubérculos no suelen tener una forma plana sino redonda y ovalada, aunque siempre hay excepciones. Otra característica que casi todos los tipos de tubérculos tienen en común es que su tamaño es bastante grande.
  • El tipo de piel: ¿te suena el tacto de la patata o de la zanahoria? Sin duda, la piel de estos tubérculos es más bien rugosa y gruesa, con protuberancias aquí y allá. Gracias a esta característica protegen los nutrientes que están guardados dentro del tubérculo.
  • Los colores curiosos: desde el rojo, blanco y negro hasta el amarillo y el morado, las características de los tubérculos más llamativas y fáciles de reconocer saltan a primera vista y sirven para indicarte qué tipo de nutrientes hay dentro del tubérculo.
  • La fuente de almidón: otra característica de los tipos de tubérculos más importante es que todos tienen muchísima cantidad de almidón almacenado, que es un carbohidrato que necesitas comer para estar sano y tener mucha energía.
cómo cultivar tubérculos

Resumamos las características de los tubérculos: son rugosos, de colores variopintos, grandes y ovalados y ricos en almidón. Con estos datos, ¡tendrás mucho más fácil identificar cuándo estás cultivando un tubérculo en huertos inteligentes frente a otras flores cualquieras!

¡Anímate a plantar tubérculos en casa!

Los tubérculos son una excelente opción si eres de esas personas con ganas de cultivar sus propios alimentos en el hogar. No tienes que ser un experto en cultivos, puesto que son muy fáciles de cultivar y puedes almacenarlos durante períodos de tiempo muy largos. En definitiva, estos deliciosos manjares son una adición de tu huerta ideal que te dará cultivos abundantes con un poco de cuidado y paciencia.