Flor de margarita: Por qué deshojarla no cumple tus deseos

La flor de margarita se ha convertido en uno de los misterios más inesperados de la ciencia. Detrás de su aparente sencillez, cada parte inocente de esta planta esconde un secreto que ha desencadenado toda una investigación botánica. Vamos a desvelar el misterio de la flor estudiando su morfología.

flor de margarita

La flor de margarita, más compleja de lo que parece

Cuando observamos una flor de margarita, lo primero que nos llama la atención es el anillo de pétalos en forma de rayos. Aunque es cierto que hay muchos tipos de flores de margarita en el mundo, todos ellos se caracterizan por contar con un disco central que nos recuerda a un botón de colores cálidos.

A partir de aquí, el asunto se va volviendo más complejo. Para empezar, el disco central puede adquirir formas y tamaños variados según la flor que miremos, lo que sugiere que el disco se ha ido adaptando a los cambios del entorno para ayudar a la margarita a sobrevivir a lo largo de los siglos.

qué tienen de especial las margaritas

Esta capacidad evolutiva de la margarita podría ser su secreto de longevidad frente a otras flores. ¿Sabías que hoy en día hay más de 20.000 especies de margaritas repartidas por todo el mundo, excepto por la Antártida? La margarita ha sabido diversificarse dependiendo de la región en la que vive.

Una adaptación tan enérgica como esta la vemos también en la morfología de la orquídea.

Curiosamente, ni siquiera el juego de azar romántico «Me quiere, no me quiere…» ha hecho desfallecer las ganas de propagarse de la flor de margarita. Más bien, fue el propio juego el que despertó el interés de la comunidad científica por conocer bien el funcionamiento tan particular de estas flores.

Un juego romántico desata la investigación científica

Se dice que en la Francia medieval, las doncellas y caballeros enamorados cortaban la primera margarita que se encontraban en el campo y la deshojaban para saber si el objeto de su deseo les correspondía o no. Así nació una tradición supersticiosa que hizo participar a los botánicos de los jardines de Kew.

Las reglas originales del juego de deshojar flores de margarita constan de 5 pasos: «me quiere un poco», «me quiere mucho», «me desea», «me quiere con locura», «no me quiere». Estas reglas hicieron fruncir el ceño a los científicos, quienes no dejaban de preguntarse por qué las reglas del juego son impares.

curiosidades de la margarita

Cuando los botánicos deshojaban flores de margaritas para coleccionar datos de investigación, comprobaron que debían separar cada pétalo con mucho cuidado y paciencia, separándolas del disco central una por una. Parecía que cada parte tenía un lugar específico, reservado solo para ellas.

Además, cada vez que los científicos deshojaban una flor de margarita, daba la casualidad de que el quinto pétalo siempre se correspondía al mensaje «no me quiere». Rara vez veían florecillas de 10 ó 20 pétalos. Esto solo quiere decir una cosa: la margarita sigue la secuencia de la famosa serie de Fibonacci.

La flor de margarita oculta una secuencia matemática

La famosa serie de Fibonacci se refiere al patrón de números que descubrió un matemático italiano en el siglo 13. Este patrón parece repetirse en la música, las flores, la geometría de conchas en espiral y la genealogía de las abejas. Es decir, la naturaleza está repleta de secuencias matemáticas.

La explicación es más complicada todavía y tenemos que remontarnos a la forma en que se desarrollan las células, así que obviaremos la teoría. Lo importante es que la flor de margarita suele tener 13, 21, 55 ó 89 pétalos dependiendo de la que elijamos. Esto se debe al patrón en espiral de la margarita.

flor de margarita

Un patrón así no se ve a primera vista, ya que lo están ocultando los pétalos. Si deshojas la margarita, como hicieron los botánicos de los jardines de Kew, se desvelará ante tus ojos la serie de Fibonacci. ¿Te has enamorado y quieres un final feliz? Deshoja siempre una margarita con el mayor número de pétalos.

¡Como ves, técnicamente la margarita no actúa como un oráculo del amor! Y el vuelo de las semillas del diente de león también esconde un secreto interesante que no tiene nada que ver con nuestros deseos. Las dos plantas responden a patrones cíclicos que nos ayudan a entender mejor la naturaleza.