Efecto invernadero y calentamiento global, ¿son lo mismo?

Desde hace años has empezado a leer noticias que advierten de los peligros del efecto invernadero y el calentamiento global, pero no sabes bien distinguir uno de otro y a veces te preguntas si en el fondo son lo mismo. Por eso, en este post te vamos a aclarar los pequeños detalles que se te escapan para entender mejor la sostenibilidad y no hacerte un lío cuando escuchas a los científicos. Empecemos por el principio.

causas del efecto invernadero

¿Qué es el calentamiento global?

El calentamiento global es la subida de temperatura en todas las partes del mundo. Se lleva produciendo desde finales del siglo 19, cuando se empezaron a construir las primeras fábricas industriales y la combustión de gases fósiles se hizo una constante. Como te estarás imaginando, las causas del calentamiento global son producto de la actividad humana y no puedes considerarlo un proceso natural del planeta.

Pero ¿son tan nocivas las actividades humanas como para afectar a todo el planeta? Pues la verdad es que sí, de hecho, el calor de la Tierra lleva aumentando 0,2ºC (0,36ºF) por década desde que se hicieron las primeras fábricas. Ahora la temperatura global ha aumentado 1ºC (1,8ºF), pero se espera que la Tierra sume los 3ºC a lo largo del siglo si no se puede vivir de una forma más sostenible cuanto antes.

¿Se parece a lo que es el efecto invernadero?

El efecto invernadero tiene mucho que ver con el calentamiento global, pero no es lo mismo. A ver, imagínate que estás acostado en la cama en una noche de invierno y te tapas con una manta muy gruesa; lo más seguro es que empieces a notar que la temperatura de tu cuerpo aumenta y es posible que hasta acabes teniendo calor. Pues bien, el efecto invernadero es todo el calor que se queda atrapado en la atmósfera.

Lo malo de que el calor se quede atrapado en la atmósfera con el efecto invernadero es que tienes todo tipo de gases tóxicos acumulados en la superficie de la Tierra: dióxido de carbono, metano, ozono, óxido nitroso, etcétera. Es como si hubieras estado llenando tu garaje de gas que va expulsando el tubo de escape de tu coche. Si te quedaras dentro y respiraras ese aire contaminado, no podrías vivir ni tú ni nadie.

Quizá te interese leer: Los principales desafíos medioambientales que dañan las plantas

Diferencia entre efecto invernadero y calentamiento global

Tal y como te lo hemos puesto, parece que el efecto invernadero es un verdadero problema al igual que el calentamiento global, pero ¡cuidado! El efecto invernadero es un fenómeno natural que necesitamos en su justa medida para que la Tierra siga su curso normal. Lo que sí que es un problema es el calentamiento global, que es consecuencia de la explotación que el ser humano hace de los recursos naturales. Mira:

1. Los gases del efecto invernadero se necesitan, el calentamiento global no

Quizá te sorprenda, pero los gases del efecto invernadero son muy necesarios para mantener la vida en la Tierra. Por ejemplo, si borraras de un plumazo el dióxido de carbono (CO2) la temperatura del planeta bajaría tanto que muchos ecosistemas desaparecerían. Concretamente, si una varita mágica quitara el CO2 del planeta caerían unos 33ºC (59ºF). Como te imaginarás, casi todos los países estarían bajo cero.

efecto invernadero y calentamiento global
La atmósfera del planeta la forman gases

Y dirás, ¿por qué baja tanto la temperatura si quitas gases como el CO2? Pues porque esos gases son parte de la atmósfera y la clave está en la cantidad de gases que hay allí, no en el tipo de gases. O sea, no se trata de discriminar el CO2 sino de limitar su cantidad en la atmósfera. Una atmósfera terrestre perfecta tiene las cantidades justas de gases, que mantiene la temperatura promedio de 15ºC (59ºF).

Cuando los gases del efecto invernadero se hacen más y más grandes en la atmósfera es cuando la temperatura empieza a subir más de la cuenta, que es lo que está pasando ahora y lo que llamamos calentamiento global. El calentamiento global no lo queremos. Es la consecuencia del aumento del dióxido de carbono y otros gases. Todo ese calor está aumentando la temperatura de los océanos y la atmósfera.

2. El exceso de gases del efecto invernadero crea el calentamiento global, no al revés

El vínculo entre el efecto invernadero y el calentamiento global es que el primero se ve alterado por el segundo, por eso oyes hablar de las dos cosas en las noticias. Para entenderlo tienes que volver a la comparación de la manta con la que te tapas en invierno: cuando los gases del efecto invernadero aumentan más de lo normal, es como si taparas la atmósfera con una manta gruesa donde se acumula el calor del Sol.

Como el calor del Sol se queda atrapado en la atmósfera porque hay muchos gases del efecto invernadero, es como si hubiera una capa aislante encima de ti que no te deja sentir frío. Imagínate que vas aumentando los gases del efecto invernadero en la atmósfera; entonces se quedaría atrapado cada vez más calor del Sol y las temperaturas no dejarían de aumentar. Pero no hay más gases en la atmósfera porque sí.

De hecho, hay una razón importante por la que se están acumulando más y más gases del efecto invernadero en la atmósfera: como ya sabes, las actividades humanas nocivas para el planeta están aumentando el CO2, el metano y otros gases. Piensa que las fábricas industriales queman combustible fósil y este acaba directamente en la atmósfera, pero lo mismo pasa con la gasolina de los coches, por ejemplo.

3. El calentamiento global es un acto humano, los gases del efecto invernadero no

Vayamos a los datos reales: la Tierra está compuesta de varios gases, especialmente el nitrógeno (78%) y el oxígeno (21%). Para que haya un equilibrio entre la radiación terrestre y la solar se necesita la atmósfera, de lo contrario la temperatura estaría totalmente descompensada y no habría vida posible. Claro que esa atmósfera tiene gases del efecto invernadero, así que es un fenómeno natural y beneficioso.

Lo que no es natural ni beneficioso es el aumento excesivo de los gases del efecto invernadero en la atmósfera, que ya es producto de las actividades humanas nocivas. Desde 1752 se ha emitido más de un trillón de toneladas de CO2, donde Estados Unidos y Asia son los grandes responsables del problema. La electricidad y la quema de combustible ocupan el 50% del exceso de gases del efecto invernadero ahora.

causas del efecto invernadero

Todo esto se traduce en el calentamiento global. Si los gases del efecto invernadero en su justa medida promueven la vida, protegen los ecosistemas y evitan que la radiación del sol nos haga mucho daño, el exceso de gases del efecto invernadero provocado por el ser humano hace todo lo contrario: la temperatura global aumenta, los océanos se van calentando y los desastres naturales son cada vez mayores.

¿Las plantas reducen los gases del efecto invernadero?

Técnicamente sí, las plantas reducen los gases del efecto invernadero que provocan el calentamiento global. Cuando crece una planta en algún lugar del planeta, la temperatura de la atmósfera terrestre cambia ligeramente. Esto es porque las plantas necesitan el dióxido de carbono de la atmósfera para hacer la fotosíntesis y seguir creciendo. Al extraen el dióxido de carbono, el calentamiento global va bajando.

Puede parecer sorprendente que el dióxido de carbono que usan las plantas para hacer la fotosíntesis alivie el calentamiento global, pero es que hay tanto dióxido de carbono acumulado en la atmósfera terrestre que solo eliminar un poco marca la diferencia. Esta es parte de las razones por las que plantar árboles importa. Un solo bosque puede enfriar la temperatura, crear más nubes y hacer que llueva a menudo.

La transpiración de las hojas disminuye las temperaturas

Un proceso biológico normal en las plantas es la transpiración. Las hojas respiran y transpiran, lo que quiere decir que absorben dióxido de carbono mientras hacen la fotosíntesis y luego devuelven oxígeno al aire. A este proceso se le llama transpiración porque es muy parecido a lo que hace tu cuerpo cuando transpira: suda. Cuando sudas, tu piel se enfría. Esto es lo que pasa en un entorno con plantas.

Pero la subida de temperaturas es muy rápida últimamente y va ganando la carrera a las plantas. Como te decíamos, este siglo la Tierra podría sumar los 3ºC. Si las sequías aumentan, gran parte de la vegetación se perderá y no habrá hojas suficientes para absorber el CO2. Entonces no se podrá aliviar el planeta de tantos gases del efecto invernadero y el calentamiento global. Por eso oyes tantas noticias alarmantes.

Los sumideros de carbono reducen el CO2

Dice el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de España: «Se conoce como sumidero de carbono todo sistema por el que se extrae de la atmósfera un gas o gases y se almacena». Se pueden construir sumideros de carbono plantando árboles, bambú y demás plantas tropicales que ayuden a eliminar CO2 de la atmósfera y devolverlo en forma de oxígeno. La reforestación es un proyecto de sumidero.

efecto invernadero y calentamiento global
Bosques de trabajo gestionados de forma sostenible

De ahí que sea más importante que nunca conservar bosques, pastizales y humedales. Desde hace años se están restaurando turberas para devolver los ecosistemas naturales y empezar a frenar el calentamiento global cuanto antes. Si a todo esto le sumamos que las técnicas agrícolas y la nueva tecnología de eliminación de dióxido de carbono están más avanzadas que nunca, la sostenibilidad va siendo una realidad.

El Manejo Forestal Sostenible contra el calentamiento global

Hay un montón de bosques variados en todo el mundo, desde las selvas tropicales y los árboles mediterráneos hasta los bosques boreales. Todos ellos son igual de importantes para luchar contra el calentamiento global porque eliminan el exceso de gases del efecto invernadero en poco tiempo. Pero se necesita el Manejo Forestal Sostenible para conservar los bosques sin hacer más daño al planeta.

Es una estrategia inteligente para evitar que la temperatura global siga aumentando y, una vez más, las plantas son la clave detrás de la sostenibilidad. Restaurar y gestionar bien los bosques es crucial para reducir las emisiones netas de gases del efecto invernadero. Proteger las zonas forestales, prohibir los productos químicos agresivos y mantener la biodiversidad son metas del Manejo Forestal Sostenible.